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Vivan las noches, el sol, la sal en tus labios.

aaaaaaag

Tengo un trancazo tremendo, cada dos por tres un molesto hilillo sale de mi nariz y baja a velocidad de vértigo hasta que lo aniquilo con un clinex.

Estoy rodeado de millones de pañuelos de papel, llevo en los bolsillos y los voy dejando por los rincones por si tengo una emergencia y me pilla con los bolsillos vacios.

Mi líbido es igual a cero y me estoy empezando a preocupar...

aaaaaaaag me duele la cabeza!

Estaba una fregona por enero....

Estaba una fregona por enero....



Estaba una fregona por enero
metida hasta los muslos en el río,
lavando paños con tal donaire y brío
que mil necios traía al retortero.

Un cierto conde, alegre y placentero,
le preguntó por gracia si hacía frío.
Respondió la fregona: "Señor mío,
siempre llevo conmigo yo un brasero".

El conde, que era astuto y supo dónde,
le dijo, haciendo rueda como pavo,
que le encendiese un cirio que traía.

Y dijo entonces la fregona al conde,
alzándose las faldas hasta el rabo:
- Pues sople este tizón Vueseñoría.


Atribuido a Quevedo.

Pensamientos antidolor de garganta

Pensamientos antidolor de garganta

Me duele mucho la cabeza y la garganta... justo cuando ahí fuera estamos a dos cientos mil grados de temperatura... grrrrrr.... necesito unas vacaciones YA!

¿Alguien se viene conmigo de vacaciones?

Espero que os guste lo que viene a continuacion...

 

 

Me desnudas con fuerza, me empujas sobre la cama y me colocas bocabajo. Te oigo respirar con fuerza, estás desatada, descontrolada... me muerdes una nalga y un grito de dolor sale de mi boca.

Oigo como te tocas, aún sigues vestida con tu pantalón vaquero y tu camiseta de tirantes, antes me habia fijado en los tirantes rojos de tu sujetador, soy un fetichista y... te encanta provocarme...

Un chasquido resuena en la habitación. Has llenado tu mano derecha de saliva, a la vez me sujetas con la otra mano y entiendo que quieres que adopte otra postura. Me colocas a cuatro patas y con la cara sobre las sábanas. Comienzas a frotar la mano derecha contra mi ano, noto como alcanzas los huevos, siento como se llenan de tu cálido fluído salivar, cada vez lo haces con mas fuerza, hasta que noto como me penetras ayudada de la lubricación que acabas de aplicarme. Con la mano libre que te queda sujetas con fuerza mi polla erecta y comienzas a masturbarme hasta que siento como me acaricias todo con tu suave lengua...

Miradas

Miradas

Bajas tu pantalón hasta los tobillos y me enseñas tus braguitas blancas.

Las sujetas de tal forma que haces que se introduzcan entre tu coño,

tus fluídos asoman a la vez que frotas tu sexo con la braguita.

Subes tu camiseta y bajas el sujetador. Pellizcas los pezones sonrosados y abultados,

Jadeas mientras muerdes tu labio inferior, tu coño arde de pasión,

tu clítoris enrojecido y empapado...

Deseas que te haga mía, qué te penetre una y otra vez,

qué lama tu espalda, tus caderas y tu nuca...

Quieres sentirte poderosa al comprobar que tú solita me haces explotar de pasión...

 

 

 

 

DESNUDO

DESNUDO

¿Dónde estoy?

estoy completamente desnudo,

¡sin censuras!

NO TE LO PIERDAAAAAS!!!!!!!!!!!

MAS EXCITANTE QUE NUNCA

MAS EXCITANTE QUE NUNCA

Comenzamos besándonos, nos acostamos sin despegar nuestras bocas, me gusta pasar la lengua por el canalillo, subir lamiendo el cuello, dejar un caminito brillante de saliva, lamer la deliciosa curva de la barbilla, el mentón, la comisura de los labios...me fascina.

Me abraza, y me besa desde la boca a mi polla. Me dice que es bonita, qué le encanta lo suave que es y qué tiene un buen tamaño. Me dice que es fantástica y que le gusta sentirla latir dentro. Yo me ruborizo.

Me tumbo boca arriba, me encanta esa posición. Muchas veces sin pensar en nada que lo facilite, mi pene se pone duro por el simple echo de que yo adopte esa posición.

Acaricia repetidamente mi pene con su mano. El tamaño aumenta poco a poco entre sus
dedos, las caricias se extiende por todos los lados. Pasan por mis huevos, mientras mi erecto pene descansa apuntando a mi ombligo. Un dedo perdido se introduce entre los pliegues de mis nalgas a la vez que la otra mano vuelve a acariciar mi polla, esta vez con un movimiento repetitivo. Sube, baja, sube, baja...Siento hormigueos... pero no me muevo, le dejo hacer...Jadeo...

Beso sus pezones, los chupo produciendo un chasquido con los labios, un hilillo de cristalina saliva baja por las curvas de sus pechos. Mis dedos exploran el interior de su boca, el calor de su lengua, la textura de sus labios...

Abre las piernas y aparece su clítoris. Le doy la bienvenida. Lo acaricio, le doy golpecitos cortos y rápidos, con suavidad y decisión. Te produce mucho placer ser "usada". Sentir que tu cuerpo es "usado" para dar y recibir placer.Gime. Me subo encima de ella y te retuerces como una serpiente facilitando que entre hasta el fondo, tus manos arañan mis nalgas. Dímelo, me susurras al oido. ¡Dímelo! me gritas, mientras tu cuello se curva, colocando tu cabeza hacia atrás. Te encanta que te llame eso, te corres palpitando de placer mientras te aprietas contra mi vientre con todo lo que puedes

Me gusta correrme a la vez que ella y quedarnos inmóviles, abrazados, el uno junto al otro y al poco rato emocionarme de repente y besarle intensamente...

Besos

Besos

Besos en las nalgas y los pezones.

Besos, besos, besos...

 

es precioso besar.

 

Besos.

FAN

FAN

Noches

Noches

Se avecina el verano y el otro día recordaba que los veranos siempre me han sido propicios. Siempre he conocido a chicas estupendas y agradables en verano y siempre he pasado muy buenos momentos.

Los rayos de luz de las forales se colaban indiscretas a traves de las subidas ventanilla de su coche. El lugar era solitario, pero de vez en cuando se oían unas voces o se veía a una pareja de cincuentones dando un paseo intentando olvidar el horroroso calor de los días.
C era de mi edad. Era más alta que yo, aquello, no se por qué, me daba un morbo especial. Es como cuando te acuestas con alguien mayor que tú, siempre da morbo, por lo menos a mí. Aunque en realidad a mi me pueden dan morbo muchas cosas y eso está muy bien, os lo aseguro.
C era morena, con el pelo muy corto, usaba gafas. Delgada y con una boca que me encantaba. Labios carnosos y sonrisa amplia. Sus pequeñas, pero duras tetas marcaban sus minúsculas camisetas de forma provocadora. Y a ella le encantaba provocarme...
En aquel lugar y a aquellas horas el tema de conversación no era muy importante. Yo miraba el muñeco que colgaba del espejo, observaba los ojos saltones del koala gris, que a la vez me miraba a mi.
- Mira C, observa como me mira el koala.
- Sí, Mas, jaja... te mira con envidia.
- ¿Por qué con envidia?
- Porque querría que esto fuera para él.
A continuación y sin dejar a que yo pronunciara una palabra comenzó a besarme con pasión. Su brazo derecho paso por detras de mi cuello y la mano izquierda se introdujo por debajo de mi camiseta.
Su lengua jugueteaba con la mía, acariciaba mis labios, mojaba mi barbilla y salia hasta la comisura de los labios para volver a entrar una y otra vez, llenándome de saliva media cara. Aquello me encantó. Por fin un beso distinto.
C miró de reojo a través de las ventanillas y bajó la música, a continuación, se quitó la camiseta y ante mí aparecieron sus pequeñas tetas. Las acaricié mientras ella me metía un dedo en la boca, las besé una y otra vez, hasta que no pude más, mi espalda se iba a romper así que decidí probar una de mis, como dicen por ahí, "perversiones".
Desabroché mi pantalón vaquero y me pasé al asiento trasero, me quedé desnudo de cintura hacia abajo y pedí a C que se desnudara. El pantalón y el tanga volaron hasta mis manos.
- ¿Qué quieres que haga ahora Mas?
- Ponte así... te va a encantar.
Coloqué a C entre los dos asientos delanteros, yo me centre en el trasero y ella comenzó a chupármela como nunca nadie lo ha hecho hasta ahora, en ese momento no se lo dije, pensé que un halago a esas alturas haría que se relajara y no le pusiera todo el interés necesario, así que cerre los ojos. Mentira, los abrí más para verla mejor.
Me incorporé un poco, y tras un típico "no pares, sigue" empujé ligeramente la parte baja de la espalda de C hasta hacer coincidir el cambio de marchas con su mojado sexo.
Ella subió la vista hasta hacerla coincidir con la mía y, sin intercambiar ninguna palabra, principalmente porque ella estaba en otros menesteres incompatibles con la conversación, entendió perfectamente lo que le estaba propiendo.
Los jadeos no tardaron en llegar. Mi polla dentro de sus jadeos.
Aquello hizo que me excitará mucho más. Su culo subia, bajaba y hacía circulos jugando con el agraciado cambio de marchas.
El koala me sonreía, era como si me quisiera decir, gracias tío, siempre he querido tener esta vista del culo de C.
Ni una gota. Ni una gota manchó la delicada y cuidada tapicería del ibiza de C. Todas fueron succionadas y puestas a buen recaudo por su preciosa boca en aquella placentera e inolvidable noche de verano.



P.D.: Olvidad los prejuicios y los malos rollos, vivid las sensaciones ocultas que nos ofrecen nuestros cuerpos, explorad los placeres más recónditos y conquistad las más altas cotas de felicidad y morbosidad.

Erasmus

Erasmus

No me apetece escribir más tonterías sobre los sentidos. Me quedan olfato, vista y oído. Seguramente podría extenderme párrafos y párrafos escribiendo sobre los tres, pero últimamente no ando con muchas ganas y no me apetece nada darle vueltas a la cabeza para sacar algo decente.

Lo que si os diré es que de estos tres, mi favorito es la vista. Seguro que algunas ya lo sabréis... tampoco quiero olvidarme del oído, muy pocos sonidos me gustan más que la voz de una chica gimiendo y jadeando. Creo que es mejor que el 99% de las canciones. He dicho. El olfato depende de muchos factores, pero una piel femenina, húmeda por la última ducha es una maravilla de la naturaleza, sentir la tibieza y el aroma en estos casos es uno de los mayores placeres. En cambio, me entran ganas de vomitar cuando una chica u otra persona pasa a mi lado y huele mal... puag... me están dando arcadas sólo de pensarlo...

Estos días de descanso han sido una maravilla, me lo he tomado como un tiempo de relax, no he hecho nada especial, he leido, pensado y por supuesto me he masturbado inspirado por alguna lectora. También he tenido tiempo para salir por la noche. Me encantan las noches de primavera y verano, y las mañanas de invierno y otoño. Como decía he salido para romper la monotonía de estas últimas semanas. He pasado buenos momentos acompañado por M y su sonrisa despistada. Es la persona más inteligente que conozco.
También me gusta observar a la gente y ver sus comportamientos, me sirve para darme cuenta de que lo mio no es tan grave y que simplemente soy un puto hedonista inofensivo. Durante la noche pasamos ratos realmente interesantes. Entablamos conversación con unas chicas muy divertidas y simpáticas, todas muy rubitas y llenas de pecas. Erasmus, erasmus, repetían una y otra vez mientras soplaban pompas de jabón directas a los ojos de M. La verdad es que las chicas no tenían mucha conversación, además yo no entendía nada y entre la música, el acento tan cerrado y las putas pompas comenzó a entrarme un fuerte dolor de cabeza que hizo que huyera de las rubias cachondas. M me confesó que había pensado en tirarse a la más alta. M es muy alto. Pero que un amigo es un amigo y que prefería sacrificarse y dejar pasar la oportunidad por acompañarme a un sitio más tranquilo. Al final acabamos en un local de lo más IN rodeados de maduritas solteras de 40, sillones blancos por todos los rincones y un chill out ibicenco que mi cabeza agradeció.

SABOR

SABOR

SABOR

Nada es comparable a las sensaciones que se producen en una de nuestras partes más sensibles y delicadas de nuestro cuerpo. La boca. En ella se encuentra uno de los sentidos más maravillosos que poseemos. El sabor.
El sabor está relacionado con el beso, uno de los placeres más intensos que nos da esta vida. La tentación de una saliva deslizándose por tu boca es inigualable.
Besar y saborear, acariciar con los labios y dibujar estelas con la lengua sobre cada milímetro de tu piel, probar cada sabor que nos ofrece el cuerpo sensible y bello de una mujer. Cada rincón y cada lugar, esconde un nuevo sabor, un nuevo placer oculto, distinto y a la vez similar en placer y deseo, pontenciado cada segundo que pasa por la calidez de los distintos fluidos mútuos.
Nunca dejes de saborear lo tangible, aprecia también el sabor agradable del placer de tu acompañante, saborea la calidez de su sonrisa, el brillo de sus ojos y el calor de su aliento.

TACTO

TACTO

Te acaricio cada rincón, cada pliegue y cada escondite de tu cuerpo. Siento cada poro, siento las texturas diferentes de tu piel. Las plantas de tus pies, suaves como laderas de dunas. Los diez dedos, no dejo de sentir cada uno, ninguno se me escapa. Tus piernas, desde los tobillos a las ingles, por delante y por detrás. Siento tu sexo, todo mi cuerpo va reconociendo sus formas, su suavidad, su humedad. Tu abdomen. Tus caderas, entro en tu ombligo. Me entierro entre los pliegues que forman tus nalgas con los muslos, me pierdo entre tus formas.Abrazo tu espalda en tensión, siento asomar tu columna, te beso. La beso. Tus pechos me besan, me acarician, me hacen sudar. Noto cada pequeño detalle, subo por tus hombros, tu cuello, tus labios, tu saliva, tu lengua, tu cabello... ya no me queda nada, conozco cada resquicio, cada punto de placer, cada gota de sudor...
Te recorro, paso a paso o velozmente, me mojo contigo y sentimos al unísono la presión de nuestros cuerpos. También nos pellizcamos y nos damos mordisquitos. Frotamos, masajeamos y escribimos textos imaginarios con los dedos sobre el lienzo de nuestras pieles.

MICROENCUESTA

MICROENCUESTA

MICROENCUESTA sobre M, es decir, sobre mi persona HUMANA. Se admiten insultos.



1. ¿Qué te parece M?

a) Un repelente gilipollas salido de mierda.
b) Un faro de occidente al que imitar e idolatrar.
c) Un hedonista converso.



2. ¿Se la chuparías a M?

a) Tres o cuatro veces al día
b) Cinco o seis veces al día.
c) Siete u ocho veces al día.



3. ¿Invitarías a M a un bollo con chocolate en tu casa?

a) Me volvería loca mirarle a los ojos mientras mastica.
b) Nunca dejaría que el eslabón perdido pisara mi casa.
c) Le grabaría en video y le haría fotos para masturbarme con ellas en su ausencia.



4. ¿Enseñarías a M tus tetas?

a) Puto hedonista, que se conforme con el escote. Cabrón.
b) Sí, me mojo toá sólo de pensarlo.
c) Ya lo he hecho y pienso repetir.



5. ¿Te gustaría aparecer en los maravillosos post de M ?

a) Me encantaría follármelo y que luego lo contará por aquí.
b) Le caparía al amanecer y se lo daría de comer a mi perrito bobby de glané.
c) Me pongo roja sólo de pensarlo, ¡pero me da morbasso!.



GRACIAS POR SU COLABORACIÓN



Por qué la gente
Se quiere inventar
Cien mil razones para hacerte cambiar
Tío elegante, sigue adelante.

Encuentros en la tercera fase II

Encuentros en la tercera fase II

Es guapa, ¿verdad?, me dice B mientras apoya su cabeza en mi hombro. Sólo se me ocurre soltar un "psss... no está mal." Cuando estoy con gente mi organismo responde de manera similar en el 95% de las ocasiones. Me meo. Me entran unas ganas inmensas de ir a mear y relajarme liberando mi oprimida vejiga.

El baño es pequeño, blanco, aséptico, muy limpio. Mientras elimino las últimas gotitas las oigo hablar fuera. Siempre que entro en un cuarto de baño de otra persona me dedico, a parte de liberar todo tipo de fluidos, a cotillear. Abro los armarios, miro la ducha, compruebo que a la chica le gustan los perfumes, le gusta la colonia nenuco. Veo su gel de baño, su esponja, y detrás de la puerta veo dos toallas, descuelgo una y la huelo. Huele muy bien, huele a C. Debajo de la toalla hay colgado un tanga negro con un lacito. Las sigo oyendo de fondo, ahora rien. Agarro el tanga, lo sujeto con las dos manos y lo veo por delante y por detras, y claro está, por dentro.

Me estoy excitando sin querer, me la saco y la observo crecer, me excitan los baños. Ahora no puedo salir así, me toco intentando que baje, pero como era previsible el tocamiento aumenta la excitación y por lo tanto el tamaño. Resoplo... Buuuf... Me vuelvo a lavar las manos intentando frenar aquello, me lavo también la cara, me mojo el cuello. Por unos instantes pienso que si me la mojo, bajará... pero afortunadamente me freno. No quiero salir ahí fuera con el pantalón mojado en la entrepierna. Dios mío soy un desastre, pienso para mis adentros mientras me sonrio.

Por fin puedo frenar y vuelvo al sofa de C. A pesar de que ya no se nota fisicamente, sigo excitado. Imagino a C en aquella ducha, la imagino con el tanga negro del lacito, imagino su culo, sus tetas, su boca entreabierta jadeando.

Yo no hice nada, lo juro, yo me corte mucho, nunca había imaginado que pudiera pasar algo así. Bueno... lo había imaginado, lo confieso. La boca de B recorría mi espalda dibujando con la lengua garabatos indescifrables mientras bajaba y bajaba. C sudaba, bajo su culo un cojín elevaba sus caderas y facilitaba mi labor "lingüística". C tiene el sexo totalmente rasurado y un cuerpo pequeñito y proporcionado. B nunca lo rasura del todo, no le gusta.
Nos besamos, sudamos y nos reímos. B me Besa y juega con su lengua entre los dedos de mis pies. Sube por el interior del muslo hasta la polla. C me besa la boca, me muerde un labio y grito, ella se rie, le digo que no lo haga más y estiro mi brazo hasta su culo, lo acaricio y le suelto un cachete. Saboreo tu lengua, tu piel, tu aliento, tu cuello, tus orejas, bajo hasta los pezones, juego con ellos y por primera vez en mi vida oigo jadear a C. Mis dedos juegan con el clitoris de B, entran, se mojan, salen, se mojan, se mueven, se mojan mucho, mucho. C me muestra el culo, su boca esta ocupada con B, introduzco mi dedo pulgar en el ano y, a la vez, otros tres dedos en tu chorreante coño.

Ellas se corren de forma escandalosa. Antes de su enésima explosión de placer, B se ha acercado a mi oreja y me ha dicho una palabra. - "Gracias". Eso ha hecho que me excite mucho más. La arrodillo junto a C y aparto con mi mano el pelo que le tapa la cara, me encanta ver como me la chupan. B agarra la base de mi polla y se la mete a la boca, luego se la ofrece a C que la mira y hace lo mismo que ella. Juegan con mis huevos, C me toca el culo, introduce un dedo en ano. Comienzo a gemir, Veo a C como acaricia los huevos. Me estremezco, cierro los ojos pero los abro rápidamente, quiero verlas. Me besan los huevos una vez más. No puedo más y me corro. C no aparta la boca, B se retira a un lateral y extiende por sus tetas dos gotas de esperma que le han mojado. C está calada de flujo mezclado con su saliva. Le baja por el cuello, me mira y se sonrie.

Nos duchamos los tres juntos, volvemos a acariciarnos y a tocarnos, nos frotamos enjabonados y nos resbalamos. Ellas rien y rien... y C canta, " ya no sé que besaros, qué no os haya besado yaaaa"

Encuentros en la tercera fase

Siempre me contabas cosas nuevas. No sé como lo hacías. Aquella noche mientras te abrazabas a mí y liabas las piernas con las mías comenzó todo.

Me hablas de ella, me dices que la conoces solo por
webcam, que tampoco hablas mucho con ella, pero que te
dió su número de telefono para quedar a tomar algo.
No me gusta quedar a "tomar algo", me siento soso, sin
saber que decir y con cara de tonto ante una persona
que no conozco de nada.
La acompaño. Ellas dos se "ciberconocen" y entablan
una animada conversación salpicada de risitas
nerviosas y chistes tontos. Yo no digo nada. Las
observo y sonrio sin saber porque lo hago. Ella me
presenta como un amigo, lo que somos.
- Te presento a M, es un amigo.
- Hola C, ¿qué tal?
- Hola M, muy bien, B me ha hablado mucho de tí...
Mi cara refleja la sorpresa y no puedo dejar de pensar
porque no me ha dicho que le ha hablado de mí.
Sigo callado. Ellas hablan y hablan. De vez en cuando
la chica nueva me pregunta algo, cosas sin
importancia, lo típico. Yo respondo mecanicamente y le
vuelvo a preguntar su misma pregunta. Ella se rie todo
el tiempo. No sé que le hace gracia. Me pone nervioso.
- Vamos un momento al baño
- Aquí os espero, no tardéis.
Ellas me dejan y se van al servicio. Tardan... me
aburro... me canso... me agobio... quiero irme. Miro
las caras de los demás clientes. Estúpidas señoras de
abrigo de pieles y uñas pintadas de rojo eléctrico me
rodean. Es como una pesadilla.
- Perdona M. Ya estamos.
Dice B mientras me pasa la mano por la espalda como si
fuera un cachorro pequinés.
Son las 6 de la tarde y por fin salimos de la
cafetería. Una bocanada de tremendo cierzo nos azota a
cada esquina. B se agarra a mi brazo y C, a su vez,
hace lo mismo con B.
El viento hace que la ropa se me pegue al cuerpo y mi
cazadora se hinche por la parte de atrás. Odio el
viento.
Nos dirijimos a casa de C, vive cerca según me han
dicho y nos invita a B y a mí.
C tiene 23 años, es de otra ciudad del sur de España.
Trabaja aquí desde hace 2 meses. No tiene amigos y
cada vez que puede viaja a su ciudad de origen donde
vive su novio.
- Le echo mucho de menos. Dice, mientras intenta
sacarse una párticula de polvo que ha entrado en uno
de sus ojos.
El piso de C es bonito. Es alto y tiene unas vistas
preciosas. Hablo con B mientras ella nos deja porque
según ha dicho va a "ponerse cómoda"...


CONTINUARÁ.

Nunca imaginé que simplemente con mi mirada recorriendo tu cuerpo consiguiría excitarte.
Mi cara quedaba impasible ante tanta belleza. Mientras, observaba cada gesto de tu rostro, cada gemido, cada espasmo, mi cuerpo recibía todo eso a través del aire que nos separaba en ese momento.
Tus bragas bajadas, estiradas hasta la ruptura en tus tobillos. Tus rodillas separadas. Tu sexo expuesto, abierto, mojado. Tus caderas se mueven ritmicamente mientras tus dedos te penetran y acarician cada pliegue, cada hueco.
Me levanto y me acerco, te incorporo y quito tu camiseta. Tus pezones me reciben erectos, apetitosos, llenos de perversión. Mi lengua los toca, los lame, los besa, los adora y los muerde mientras tus uñas arañan mi espalda dejando en ella líneas rojas llenas de pasión.
Pido que tus dedos penetren tu culo y tu coño, uno mis dedos a los tuyos.... te corres, gritas, jadeas, suspiras, sudas... me encanta verte así...
Siempre me dices que sientes ganas de mear nada más correrte. Dejate llevar te digo. Vamos a la bañera me dices.
Te penetro por detrás, empujo y sudo sin parar, agarro tu melena y tiro hacia atrás. Tus nalgas suenan cada vez que mi mano da un golpe en ellas, te aferras al grifo para no caer mientras puedo ver como tus tetas balancean al ritmo que marco. Dejate llevar repito.
Comienza a llover.
Tus ingles se mojan del caliente líquido que chorrea hasta abajo mientras gritas y gritas como nunca lo habías hecho. Me corro, me corro... me encanta que me avises. Se mojan tus ingles, mi sexo, tus muslos...
Experimentas sensaciones nuevas, placeres ocultos inimaginables hasta este momento.
Te das la vuelta y me besas, me muerdes un pezón, tu saliva se desliza desde mi ombligo a la base del pene...
- "Me gusta lo pervertido que eres Mas"
- "Me gusta pervertirte Galleguita"

Influencias

Influencias

Sin percibirlo, cada día, cada momento, sufrimos un cambio interior. Todo que nos rodea, todo lo que vemos, oímos, sentimos, nos influye de una u otra forma. Sin darnos cuenta aprendemos y formamos nuestra forma de ser. En primer lugar nos influyen las personas que nos rodean en nuestra vida, ellas nos dan cada día un poco de ellas y nosotros damos otro poco

El otro día recordaba mis primeros pasos en el descubrimiento de los placeres. Nunca llegué a imaginar que podría disfrutar tanto de cosas que nunca hubieran pasado por mi cabeza. Nuestra educación judeocatólica ha borrado de nuestras vidas sensaciones y vivencias que nadie debería dejar de disfrutar. Los tabús y los prejuicios, han hecho y hacen mucho daño a personas que ni si quiera son conscientes de ello. Desgraciadamente aún hoy en día mucha gente tacha de aberrante o perturbado a actos o personas.

Como he dicho, hace unos días recordaba agradecido a las personas que influyeron en mí. Gracias a ellas y sobretodo a ella, he descubierto cosas maravillosas, sensaciones únicas y placeres inmensos. Agradezco que me enseñaran a disfrutar de la vida y de sus secretos más ocultos. Qué borraran de mi mente los prejuicios y sensaciones negativas. Agradezco que me enseñaran a que hay algo más que lo preestablecido que es un porcentaje muy pequeño comparado con el placer que podemos alcanzar si nos atrevemos a dar el paso. Agradezo que enriquecieran mi vida descubriendome las facetas, tipos, maneras y formas de dar y recibir placer. Placer mental y físico. Todas buenas y sanas.

Creo que he nacido para dar y recibir placer, agradezco a Dios que me diera un cuerpo, un falo y un cerebro para dar y recibir placer. Gracias Dios!!!!!

Iba a escribir una más de mis vivencias pero veo que esto se ha alargado un poco, así que la dejo para otro día. Espero que esto también os guste.

Sudor y Silencio

Para mí, el físico y la edad de una chica, nunca han sido algo que me condicionara. Me fijo más en otros aspectos. El morbo que me transmite es muy importante. También me fijo mucho en los labios y en las manos, y si es verano y llevan los pies descubiertos también reciben un repaso de mis inocentes ojos. La mirada y el cabello son algo que siempre tengo en cuenta.
Hace un tiempo conocí a una chica mayor que yo. La verdad es que nunca pensé que acabaría acostándome con ella, pero los caminos del señor son inescrutables. (que palabra más rara verdad).
Sobre las chicas mayores siempre ha existido un mito. Uno, desde su inocencia, imagina que debido a su edad, ellas son experimentadas y conocedoras de juegos eroticos que nunca llegaría a imaginar. En este caso la cosa no cumplió las espectativas.
Supongo que reprimirse durante su juventud dió como resultado a una mujer llena de tabús y prejuicios. Viendo el panorama intenté hacer la cosa lo más agradable para los dos.
Por supuesto tuve que tomar la iniciativa, cosa que no me importa, pero he de reconocer que hay momentos en los que me encuentro bastante perezoso. Besé su cuerpo sin insistir en ninguna parte, sólo un repaso general. Subí, baje, gire, en una palabra me moví. Afortunadamente parece que le gustó y se empezó a animar.
Sus dos manos comenzaron a acariciar mi espalda, suavemente, subía hasta mi pelo y bajaba muy despacio hasta la parte baja de la espalda. De repente y cuando mas relajado estaba, como si hubiera sido poseida por algun espíritu lascivo, agarró con fuerza mis dos nalgas, una para cada mano y comenzó a hacer fuerza con ellas estrujando mi pobre trasero.
No podía imaginar de donde sacó las fuerzas, pero aquellas manos quedaron como soldadas a mi culo durante un buen tiempo y cuando digo buen tiempo no son 5 ó 10 minutos, me refiero a bastante tiempo... ¿ Por qué esa obsesión por agarrar con fuerza desmedida aquella parte de mi anatomía? después de aquella experiencia me lo pregunté una y otra vez, descartaba la apetencia física, ya que mi culo no tiene nada de extraordinario así que me quedé con la duda. Volviendolo a pensarlo agradezco que su obsesión fuera aquella parte porque no quiero imaginar lo que hubiera podido hacer si su apetencia hubiera sido otra cosa que yo me sé...
Al final el tema no estuvo tan mal. No sé si porqué me contagió su acto nalgal o por lo que fuera, pero pensé que sería bonito masturbarme entre sus hermosas y protuberantes nalgas.
Yo siempre intento ser muy educado, así que antes de proceder se lo pregunte de la mejor forma que pude. Afortunadamente accedió, no sin antes, advertirme de que nunca lo había practicado. En realidad, por lo que pude saber, no había practicado nada fuera de los típicos tópicos.
Me encantó ver su culo lleno de suave semen. Ver como las dulces perlas de esperma acababan en sus pliegues era una maravilla. Me quedé un tiempo contemplando tan bonito espectáculo.
Ella, sonreía.

Nalgas

Para mí, el físico y la edad de una chica, nunca han sido algo que me condicionara. Me fijo más en otros aspectos. El morbo que me transmite es muy importante. También me fijo mucho en los labios y en las manos, y si es verano y llevan los pies descubiertos también reciben un repaso de mis inocentes ojos. La mirada y el cabello son algo que siempre tengo en cuenta.
Hace un tiempo conocí a una chica mayor que yo. La verdad es que nunca pensé que acabaría acostándome con ella, pero los caminos del señor son inescrutables. (que palabra más rara verdad).
Sobre las chicas mayores siempre ha existido un mito. Uno, desde su inocencia, imagina que debido a su edad, ellas son experimentadas y conocedoras de juegos eroticos que nunca llegaría a imaginar. En este caso la cosa no cumplió las espectativas.
Supongo que reprimirse durante su juventud dió como resultado a una mujer llena de tabús y prejuicios. Viendo el panorama intenté hacer la cosa lo más agradable para los dos.
Por supuesto tuve que tomar la iniciativa, cosa que no me importa, pero he de reconocer que hay momentos en los que me encuentro bastante perezoso. Besé su cuerpo sin insistir en ninguna parte, sólo un repaso general. Subí, baje, gire, en una palabra me moví. Afortunadamente parece que le gustó y se empezó a animar.
Sus dos manos comenzaron a acariciar mi espalda, suavemente, subía hasta mi pelo y bajaba muy despacio hasta la parte baja de la espalda. De repente y cuando mas relajado estaba, como si hubiera sido poseida por algun espíritu lascivo, agarró con fuerza mis dos nalgas, una para cada mano y comenzó a hacer fuerza con ellas estrujando mi pobre trasero.
No podía imaginar de donde sacó las fuerzas, pero aquellas manos quedaron como soldadas a mi culo durante un buen tiempo y cuando digo buen tiempo no son 5 ó 10 minutos, me refiero a bastante tiempo... ¿ Por qué esa obsesión por agarrar con fuerza desmedida aquella parte de mi anatomía? después de aquella experiencia me lo pregunté una y otra vez, descartaba la apetencia física, ya que mi culo no tiene nada de extraordinario así que me quedé con la duda. Volviendolo a pensarlo agradezco que su obsesión fuera aquella parte porque no quiero imaginar lo que hubiera podido hacer si su apetencia hubiera sido otra cosa que yo me sé...
Al final el tema no estuvo tan mal. No sé si porqué me contagió su acto nalgal o por lo que fuera, pero pensé que sería bonito masturbarme entre sus hermosas y protuberantes nalgas.
Yo siempre intento ser muy educado, así que antes de proceder se lo pregunte de la mejor forma que pude. Afortunadamente accedió, no sin antes, advertirme de que nunca lo había practicado. En realidad, por lo que pude saber, no había practicado nada fuera de los típicos tópicos.
Me encantó ver su culo lleno de suave semen. Ver como las dulces perlas de esperma acababan en sus pliegues era una maravilla. Me quedé un tiempo contemplando tan bonito espectáculo.
Ella, sonreía.

La japonesita

La japonesita

Esto sucedió hace unos meses en una noche de verano.
Eran casi las dos de la madrugada y un taxi me dejaba en la puerta de un bloque de pisos en el centro de la ciudad. Subí. Abrió. Por fin la tenía delante de mí.
A partir de ese momento no pude ver mucho, entré en un inmenso piso en penumbra, tropezando con juguetes y sillas. Pense que acabaría echándome a la calle porque me cargaría de un pisotón el juguete favorito de su hermano pequeño que dormía en la habitación de al lado. A parte de la penumbra, ella me hablaba susurrando. "Habla bajo" mi hermano duerme.
Ella llevaba un albornoz blanco, debajo nada. "Me acabo de duchar" dijo. Era y es guapa, habla mucho, cosa que agradecí ya que así compensába mis silencios.
Me pasó a un sofá grande, allí nos sentamos y comenzámos a hablar mientras las lucecitas wifis parpadeaban una y otra vez.
Yo cada vez me cortaba más, ella hablaba de muchas cosas, pero empezó a hablar sobre la polla inmensa de su amigo, "no le caben los condones", decia... sobre como le acabó enseñando las tetas a otro amigo casado... Pensé que yo era una mierda... a mi sí me caben los condones...
La penumbra no me dejaba disfrutar de toda su belleza, pero su olor, su voz, su simpatía...De repente, en un momento de lucidez, y después de estar hablando casi una hora, se me ocurrió la ridícula frase: "¿me enseñas tu habitación?" ...
Después de ver su habitación y pasado un incómodo silencio, ella decidió meterse en la cama... "puedes meterte tu también si quieres" ...
Unas tetas suaves, grandes, perfectas, aparecierón ante mí. Descubrí, por primera vez en mi vida, los pezones "retráctiles", en reposo se encontraban en el interior del pecho, es decir, estaban en el interior... que dificil es de explicar... pero al chuparlos y aspirar hacia dentro con mi boca, salian llenos de vigor y jugueteaban con mi lengua.
Me encantaba su voz aniñada mientras gemía, me encantaba como movía su culo. Me gustaba tanto que no pude evitar pedirle que dijera su edad mientras mis dedos ocupaban sus mojados orificios, me daba mucho morbo oirle decir "diez y nueve", "diez y nueve".
Dios mío.. ¿por qué soy tan morboso?...
De repente la llamé perra... no lo pude evitar, pensé que me mandaría a la mierda... pero sorprendentemente para mí, le gusto.... su preciosa boca y su dinámica lengua hizo que acabará corriéndome en un intenso orgasmo, me gusto el detalle de que siguiera pajeándome hasta pasado el momento, me hizo disfrutar de un momento que muchos hombres desaprovechan, mi postorgasmo es maravilloso.
He de reconocer que he vuelto a masturbarme con ella, viendo sus fotos, imaginándola junto a su amiga haciendo cualquier fantasía morbosa, viendo sus preciosas tetas por webcam... etc....