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Vivan las noches, el sol, la sal en tus labios.

Drogas

Drogas

Me gusta mirarte cuando duermes, escucho tu respiración, armónica, sensual, silenciosa. Acaricio tu piel con la mirada esperando impaciente tu despertar. Me gusta tu vuelta a la conciencia, te estiras y me miras, no hablas. Te adentras en las sábanas, enseguida encuentras lo que buscas. Mi sexo duerme ajeno al plan que te traes entre manos. O entre labios. Te gusta despertarlo mientras me dejo hacer, clavas tus ojos en los mios. La golosina ya es tuya, obedece tus deseos y se muestra obediente a tus caprichos. El placer conquista mis sentidos y me transporta al paraíso. Me gusta la textura de tus labios resbalando suavemente o enérgicamente, según tus instintos. Beso tu boca con mi sexo, siento tus manos en mis muslos y tus cabellos me hacen cosquillas cuando el movimiento los hace caer sobre mi abdomen.

Recupero el aliento entre tus brazos, entre tus susurros llenos de amor. Te vas y quedo indefenso, sólo me queda tu sabor, quedo desnudo sobre el calor que has dejado entre las sábanas vacias. Sin tardar oigo caer el agua de la ducha. Entro y te observo. Te toco, te amo una y otra vez. El jabón deja poco espacio en la piel, jugamos con él, nuestras manos son las esponjas más efectivas. El agua no deja de caer, incansable, perpetua, eterna, como el placer que me inunda y se convierte en la droga que recorre mis entrañas.

No hay nada como las noches de verano

No hay nada como las noches de verano

Creo que soy un mediocre en casi todo o en todo, pero de lo que sí estoy orgulloso es de que hay millones de cosas que me llaman la atención y despiertan en mi sentimientos. Me puedo emocionar mirando un cuadro, o se me puede poner la piel de gallina despidiendo un atardecer, puedo llorar escuchando una canción o puedo pegarme horas y horas haciendo fotos o simplemente mirándolas.

Amo vivir.

 

 

 

...No hay nada como las noches de verano...

Atada. Primera parte.

Atada. Primera parte.

Estás desnuda. Te excita el acto de desnudarte delante de mí mientras yo sigo vestido. Observo tu cuerpo, admiro tu piel blanca; me fijo en tus grandes pechos, me concentro en los pezones sonrosados y erectos. Sigo bajando hasta tu vientre, tu sexo completamente rasurado y tus pies. Allí está tu ropa. Miro todo, con detalle, observo tu braguita azul en el suelo, a quedado encima del resto de la ropa. Distingo el sujetador negro y la camiseta. El pantalón vaquero no está junto al resto de la ropa. La habitación está en silencio. La banda sonora es nuestra acompasada respiración.

Tu mirada se dirige al suelo mientras yo sigo observando cada detalle. Silencio. No te mueves, yo sí. Me acerco, me paseo a tu alrededor. Me fijo en la marca que el sol y el bikini han dejado en la parte baja de tu espalda. Contemplo tus nalgas, tus piernas, tus tobillos.

De repente, con un movimiento rápido y decidido, mueves los brazos hasta colocar las muñecas juntas a la altura de tu culo. No dudo lo que deseas, es justamente lo que yo estaba pensando. Busco entre la bolsa que me has indicado con un gesto de cabeza. Ya lo tengo. Lo extiendo y lo enrollo formando una suave "cuerda" con la que amarrarte. El pañuelo queda perfectamente colocado, ni corta tu circulación y ni se caerá al primer movimiento.

He localizado el segundo pañuelo. Éste es más oscuro, lo he reservado para tapar tus dulces ojos. Le doy la forma adecuada y lo pongo a la altura de tu cara. Antes de colocártelo te doy un beso en cada uno de los ojos. Sonries. Con cuidado de no dejar posibilidades de visión, coloco y ato lo mejor que puedo el pañuelo. Intento no aprisionarte el cabello, quiero verlo suelto y en movimiento.

Todavía no te he tocado y compruebo que la escena te ha excitado hasta límites insospechados. Tu sexo palpita y reluce mientras no para de aflorar un flujo transparente que encharca tu entrepierna. Pienso todo esto mientras te observo ligeramente alejado. Tú, mientras, esperas expectante. ¿Qué va a suceder?, ¿qué es lo que tendrás que hacer?, no sabes cual será el siguiente paso pero estás segura de que sea cual sea te va a gustar.

Despacio comienzo a desabrocharme el pantalón. Mi pene se comienza a liberar de la presión. Quito el calzoncillo y lo dejo al lado del pantalón, junto a tu ropa. Te vuelvo a mirar. No te mueves pero sé que a través de tu mente estás viéndome. Hago que el glande asome desprotegidolo de la piel que lo cubre y comienzo a masajearlo muy despacio. Mientras, me acerco a tu lado. Mojo mis labios con saliva y beso tu cuello, instintivamente ladeas la cabeza permitiendo que mi boca llegue con mas facilidad a tu suave piel.

Acaricio tus nalgas, tus caderas. Mi polla roza tu piel, golpea tu cuerpo mientras sigo besandote la nuca, la espalda, la parte trasera de tus brazos, la parte trasera de las rodillas. Busco cada una de tus zonas erógenas, casi siempre olvidadas y desaprovechadas por hombres que, anteriormente, no han sabido apreciarlas. Tumbada boca abajo, comienzas a jadear. He tenido la delicadeza de colocar un objeto sobre la cama y a la altura de tu sexo antes de tubarte en esa posición. Desde que lo has notado no paras de frotarte y moverte con movimentos rítmicos que poco a poco se van acelerando. Mis besos, los movimientos y mi improvisado juguete están a punto de hacerte explotar.

minutos en la vida de MAS

minutos en la vida de MAS

Toco con los pies la alfombra que tengo al lado de mi cama. Tengo los ojos entreabiertos. Estoy completamente desnudo. La luz que entra por la ventana que anoche dejé abierta, me ciega. Me siento al borde de la cama y respiro hondo. Tengo calor. Me levanto, acerco mi mano al armario en busca de una toalla y me dirijo, descalzo, hacia la ducha.

El agua se desliza desde los hombros a los pies. Siempre dejo la cabeza para el final, no me gusta que el agua se meta en los ojos. Odio esa sensación. Me fijo en mi piel. Salvo un ligero moreno en los brazos y la cara lo demás lo tengo blanquísimo. Me seco y miro mi cara en el espejo, debería afeitarme y cortarme el pelo. No me apetece nada, creo que lo dejaré para otro día.

Paso de vestirme, hace mucho calor y no tengo que ir a ningun sitio. Ya no voy al gimnasio, lo dejé hace meses y no he vuelto a aparecer. Lo extraño es que no hay ninguna razón para dejarlo. También pienso que podía ir a la piscina, pero desecho rapidamente la idea. No me apetece nada tirarme al sol, además no me gusta ir solo, aunque no daría la nota en una piscina donde la mayoría de la gente va sola, excepto grupitos de quinceañeros que no paran quietos ni un segundo. En realidad odio las piscinas, prefiero una mañana en una playa que 3 veranos de piscina.

Me asomo a la ventana. Veo ancianos, señoras con la compra y gilipollas con pantalones piratas, calcetines y camisetas sin mangas ajustadas.

Me deprimo.

Me pongo los cascos con la música a tope y cierro los ojos.

 

 

 

La foto muestra el momento real de mis pies tocando el suelo.

 

Frigopie

qué rico... 

Tú en Mí, Mí en Tú

Tú en Mí, Mí en Tú

...

Tu voz en mis caderas

Mi sabor en tu lengua libre

Tu sed en mi sudor

Mi deseo en tu vientre

Tu jadeo en mi abrazo

Mi cama en tu piel

Tu mar en mi sal

Mi tacto en tu interior

Tu fruta en mi edén

Mi piel en tu mirada

Tu brillo en mi explosión

Mi tesoro en tu dulzura

Tu fragancia en mi pelo

Mi herida en tu tirita

Tu calor en mi volcán

Mi camino en tu belleza

Tu cintura en mi pecho

Mi duda en tu corazón

Tu luz en mi noche en vela

Mi exceso en tu entrega

Tu almohada en mi consulta

Mi desnudez en tu fuego

Tu inociencia en mi mano

Mi cruz en tu cara

Tu viaje en mi interior

Mi chaparrón en tu tormenta

Tu carta en mi buzón

Mi futuro en tu presente

Tu dolor en mi cuerpo

Mi hoguera en tu nieve

Tu sirena en mi playa

Tú en mí y yo en tí, sin nadie más, sin nada más, en silencio, solos, a la orilla de un mar desierto y olvidado por la insensatez de las personas que nunca sueñan con amar.

...

 

 


MAS labios

Siempre me tocabas los labios.

Siempre hacías gracias y con cuidado acercabas tus blanquitos y suaves dedos hasta mi boca y acariciabas con delicadeza mis labios. Primero con timidez, incluso te ruborizaste el primer día. Yo también, no sabía que cara poner, no me quería reir porque tú decías que si me reía no podías tocar bien, pero no lo podía evitar. Después todo fué más sencillo, no hay nada como tomarse las cosas con normalidad. A mí todo aquello me parecía una tontería y así te lo hacía saber, pero tú te reías y no me contestabas. Al final ya no decía nada, sólo disfrutaba.

Nunca imaginé que una parte de mi cuerpo que sólamente me habia dabo problemas durante toda mi vida acabara por darme tanto placer de forma tan inocente. Es maravilloso experimentar, probar y buscar placeres nuevos. Nuestro cuerpo es tan perfecto que cualquier parte es susceptible de darnos mucho más de lo que podemos imaginar.

Recorrías la curva en M que forma la parte de arriba del labio superior, bajabas hasta la comisura, acababas apoyando la llema de tu dedo índice sobre mis labios cerrados y lo movías de un lado a otro muy despacio. Muchas veces estuve tentado de sacar la lengua y lamerte los dedos, pero no lo hice, no me atreví, me gustaba tanto lo que hacías que tenía miedo de estropearlo.

Era tan bonito, tan especial, tan subrealista. Siempre, antes de hacerlo, te lavabas las manos y me las enseñabas como si fueras una niña pequeña que ha cumplido diez años y lo dice con sus dedos. Era tan inocente. Nunca penetrabas en mi boca, únicamente pasabas tus dedos por los labios cerrados y por las curvas que forman los labios alrededor de la boca.

Me gustaría volver a sentir aquellas sensaciones, hoy sé que el juego acabaría de otra forma...

 

 

 

Entonces...

Entonces...

A veces encuentro los besos perdidos que algún día me darás. Doy con ellos en un rincón de cualquier cajón, de cualquier habitación. Recuerdo las caricias que en algún momento llegarán a ser realidad y siento tus abrazos y tus susurros, entonces, cuando el sol ya duerme y mis dudas afloran, quiero sentirme arropado entre tus suaves brazos y que tu boca explore mi piel sin olvidar un solo centímetro, deseo que me hagas vibrar y que mi cuerpo entero palpite al sentir tu lengua humedecer cada poro de mi sexo,

Entonces, cuando la luna dicta sentencia, deseo acariciar tus curvas, sentir tus caderas entre mis manos, deseo saborear tu lengua y que vuelvas a llenar mi boca sedienta de la saliva que ya no tengo, porque la dejé alojada entre tus pliegues. Penetraré cada camino de tu cuerpo, me introduciré de varias formas distintas dentro de todos tus orificios hasta sentir tus espasmos y llegará el momento en el que te daré todas mis blancas perlas de placer.

Entonces, cuando las estrellas ciegan mi inocencia, quiero sentir tu aliento junto al mío, que humedezcas mis rincones y penetres hasta mi interior. Que tu dedo, al igual que el mío hace contigo, sea el interruptor que active las descargas de que me sacuden cuando mi orificio presione tu bien guiado dedo, como si quisiera hacerlo suyo y no devolvértelo, como si quisiera abrazarlo y hacerlo parte de mi propio cuerpo. Anelo cerrar los ojos mientras los tuyos me observan abiertos, como abierta estará mi boca, hasta saciarla de ti.

Entonces, cuando nuestras gotas de sudor hayan perdido su origen, nos relajaremos, nos besaremos los carnosos labios y nos miraremos a los ojos, saciada y relajada nuestra pasión, nuestro deseo, nuestro sueño.

 

 

 

 

 

La bella y el falo

La bella y el falo

Grant Collier

Mujer durante un día

Mujer durante un día

Si durante todo un día pudieras o pudieses cambiar de sexo, ¿qué harías?, ¿cómo te sentirías?, ¿cómo actuarías?... eso mismo estaba pensando mientras contemplaba los dedos de los pies de la chica que viajaba sentada en frente de mí en el autobús.

Pensé que yo también llevaría los pies libres y al descubierto, con las uñas muuuy cortas y sin pintar y movería los dedos cuando me diera cuenta de que un chico los miraba ensimismado. También llevaría siempre en mi bolso unas bolas chicas que antes de salir del trabajo introduciría en mi coñito, de este modo lo pasaría muy bien de camino a casa, daría saltitos y movería mi culo cuando estuviera sentada y no quiero pensar lo bien que me lo pasaría cuando al ir en coche o autobús un bache moviera mi juguetito.

También pensé que sería una buena idea hacerse lesbiana, profundicé en mi pensamiento y llegué a la conclusión de que eso me pasaba porque en el cambio sólamente había sido físico, es decir, mi mente seguía siendo la de MAS, cosa que en un primer momento me desanimó porque la mente de MAS es una caca de la vaca; pero posteriormente, una vez analizado el tema lésbico, creí que no era tan malo seguir disfrutando de mi retorcido cerebro.

Creo que estaría tocándome todo el tiempo, me masturbaría sin parar hasta poder saber cuantos orgasmos seguidos podía alcanzar, grabaría mi voz en pleno orgasmo y exploraría cada rinconcito de mi nuevo cuerpo. Buscaría y buscaría millones de puntos ges, los activaría con todo tipo de objetos que me ayudaran a pasarlo mejor. He mirado por casa y me he dado cuenta de que una vivienda normal en realidad es un sex shop al servicio de las féminas. He visto cosas interesantes en la nevera, en el baño, en la cocina... por cierto, el cepillo de dientes eléctrico me ha dado muy buenas ideas.

También me haría muchas fotos. De todo tipo. Vestida, DESNUDA, semivestida y semidesnuda. Más que nada porque me gustaría tener un recuerdo de mi día como mujer. Me rasuraría todita toda y volvería a hacer fotos. Enseñaría las tetas por la cam y mandaría mensajes al móvil, de mi posible nueva amiga lesbiana, llenos de frases tan calientes que la hicieran enrojecer.

Luego escribiría todo, todito y al día siguiente cuando estuviera otra vez dentro del cuerpo de MAS, lo contaría todo, todito en su blog, es decir en el blog de MAS, es decir, en mi blog. Entonces se armaría la mundial, tendría millones de visitas y todo el mundo querría conocer al chico que por un día su cuerpo fue el de una chica y querrían entrevistarme y me llamaría anarosaquintana y vendría a mi casa el reportero con inmensas patillas de aquihaytomate y después llegaría las entrevistas más serias, gabilondo me sacaría a su derecha en cuatro y recibiría un telegrama de marichalar y pedrojota me sacaría en la portada delmundo y en navidad el rey daría su mensaje con una foto mía encima de su mesita de nogal y bush me llamaría al móvil pero como tiene mucho acento no le entendería nada y como estaría muy ocupada viendo las fotos de mis fans desnudas le mandaría a la mierda, y... y...

uf... qué cansancio me entra sólo de pensarlo...

Ahora que lo pienso... ¿y si justamente el día elegido para ser "mujer por un día" tuviera la regla?...

...mejor me quedo como estoy, ¿no?.

Me voy a hacer una paja.

 

 

Actualidad

Actualidad

Me iba a poner poético, iba a escribir unas frases retorcidas y llenas de metáforas pero he pensado que la mayoría de la gente no quiere saber nada de ese tipo de historias. Lo que de verdad quiere leer todo el mundo es la realidad. Que MAS cuente su vida y que nos descubra sus más íntimos deseos.

Y la verdad... a mi también me gusta más contaros mis cosas y que me dejéis comentarios, qué por cierto, últimamente muy escasitos, eh? a ver si os animáis y me escribís cualquier cosa, también acepto insultos y esas cosas jeje.

Bueno a lo que iba, estaba pensando que voy a tener que cambiar mis hábitos si quiero volver a contar historias interesantes. Últimamente ando escasito de momentos con la suficiente importancia como para ser contados. Trabajo y estudio y ando liadísimo con todo. Llevo un tiempo bastante aislado y sin nada fuera de lo normal, salvo algun "acontecimento" suelto de vez en cuando. ¿Me estaré haciendo mayor?...

M está en la cama con fiebre, me ha llamado esta tarde, queríamos visitar losbaresdesiempre, bueno de casi siempre, hace meses que no los piso y voy a tener que volver a ellos con el mapa en la mano sino me quiero perder. Últimamente vivo en el maldito msn, llevo un par de meses en los que no salgo de ese infierno. Sí, infierno, en todo este tiempo me han pasado muchas cosas, algunas muy divertidas, otras muy sensuales, otras aburridas, incluso alguna romántica...

Ah, por fin pude poner el invento de la música, a partir de ahora podreis escuchar la banda sonora de MAS, a lo mejor algún día hasta me podéis oir a mí, pero estad tranquilos, no será cantando.

Por cierto, me gustaría conocer a gente, bueno a gente no, me gustaría conocer a CHICAS, estaba pensando en poner un anuncio en alguna de las muchas páginas de contactos pero no sé si sera buena idea. De momento cruzaré los dedos y lo intentaré por aquí.

 

 

 

....

Hoy una foto de un fotografo rumano llamado S. Stan que hace cosas tan maravillosas como esta...

 

Música

Cada cierto tiempo, me pongo triste y escucho esta canción...


En la playa

En la playa

A continuación 2 fotos más preciosas y para terminar un nuevo texto.

Espero que os guste.

 

En la playa

En la playa

En la playa

En la playa

Me gusta la playa. Me gusta la mezcla de olores a crema protectora, me gusta andar por la arena al atardecer, me gusta quedarme como un tonto mirando al infinito y me gustan las playas con bikinis, con topless y las nudistas. Y sobre todo me gustan las chicas que van a la playa.

En verano y en un lugar de playa siempre debe de haber alguien corriendose, chico o chica. La playa ayuda a eso, la playa excita hasta a las farolas.

Pensar en la playa me inspira, me excita y me hace recordar...

 

Agosto. Hace mucho calor, son las 4 de la tarde en una playa del mediterráneo. El balcón de mi apartamento da a una avenida que desemboca en el paseo marítimo. Es una calle muy ruidosa por la noche, miles de chicas, todas muy guapas pasean su palmito buscando guerra cada noche. Suelen ser extranjeras, de pelo liso y la mayoría rubias. Los padres de M están en una ciudad cercana a la playa, y esta noche se ha ido en bus a cenar con ellos. C ha quedado con unos amigos de la universidad, me ha dicho que vaya con ellos pero no me apetece. Tengo la espalda totalmente quemada. Parezco una estufa humana en pleno Agosto.

Son las 2 de la madrugada, estoy sentado en una silla, con los pies apoyados en otra. Intento leer un libro de M. Me rindo. Es imposible concentrarse con lo que está pasando abajo, una pelea entre italianos ha acabado con la policía haciendo el ridículo ante ciudadanos de media Europa. Bebo un sorbo de cocacola y estiro mi cuello intentando ver con más detalle lo que está pasando.

-"Hola"

Giro la cabeza hacia la derecha. En el apartamento de al lado no había nadie, pero por lo que veo ya tenemos vecinos... o mejor dicho... vecinas. Una chica morena, de pelo largo y liso me sonrie.

- "Hola, ¿qué tal?" le contesto. mientras olvido definitivamente lo que está pasando abajo.

- "Bien, acabamos de llegar y nos encontamos con esto."

- "Todos los días es lo mismo, yo llevo 3 días aquí y ya me conozco a toda la plantilla de policías de la ciudad"

Ella se ríe y comienza a hablar conmigo, me pregunta cuántos somos, de dónde somos, que hago solo en el apartamento, etc.. etc...

La posición es incómoda, un saliente complica la conversación y tenemos que estar con el cuello estirado y apoyados en la barandilla. La invito a pasar a mi "mansión", me dice que espere un momento que va a hablar con sus amigas. Ellas son 4, me las ha presentado y parecen simpáticas. Pasan unos minutos, yo me siento y sigo leyendo, de repente, oigo el timbre de la puerta.

 

Son las 3 y media, y acabo de quitarle la camiseta, no lleva sujetador. Le quito las bragas despacio, me encanta ese momento, para mí es muy placentero. Bajo poco a poco y contemplo una pequeña mata de pelo recortada en la parte superior, el resto esta rasurado. Se nota que viene preparada...


Acerco mis labios, los froto contra su sexo sin sacar la lengua, quiero que los sienta, que note como mi aliento acaricia cada rincón. La noto mojada, me acaricia la cabeza, no me gusta que me toquen el pelo pero no se lo voy a decir, no quiero cortar el momento, decido pedirle que se toque las tetas.
Separo con los dedos sus labios y le acaricio con la lengua el clítoris, recorro todo el camino, desde el ano al ombligo y vuelvo a bajar, paro en el ya mojadísimo coño y no paro hasta que su cuerpo se convulsiona y comienza a gritar, me llama por mi nombre, me dice que le encanta, que no pare, la verdad ese que no tenía intención de parar. sus piernas se cierran y atrapa mi cabeza entre los muslos.
Se incorpora, coloca su cuerpo sobre el mío y me besa, me lame la boca, la barbilla, las comisuras de los labios, el cuello, los pezones... le digo que quiero toda su saliva y no duda en complacerme. Noto sus pechos contra mi cuerpo, siento sus pezones erectos. Por fin llega a mi polla, siento sus labios y su lengua, me incorporo, quiero ver su cara y su culo en pompa, le digo que se aparte el pelo. Estoy a punto de estallar cuando veo como se acaricia el trasero, para después pasar a darse ella misma un par de azotes. Cesa de lamer y levanta la cabeza, es un segundo, me mira, se aparta el pelo y se mete un par de dedos en el coño, Vuelve a tocarse hasta mojar toda la mano y la frota contra mi polla mojandola de sus fluidos......

jugando MAS

jugando MAS

Siempre me ha gustado investigar y aprender cosas nuevas sobre los diversos caminos que nos conducen al placer. Lo típico está muy bien y es fundamental pero en ocasiones se pueden pasar muy buenos ratos practicando ciertos "juegos" llenos de morbo y perversión sana, siempre que sea algo acordado y consensuado por las dos partes. Supongo que hay gente a la que todo esto le parece algo asqueroso o anormal, para mi simplemente es una opción más, no es algo que me condicione ni es algo que para mi sea indispensable en el sexo. Es algo que está ahí por si es necesario recurrir a ello. Completito que es uno, jeje.

Espero que os guste lo que escribo a continuación...

 

Arrodillada y sentada sobre tus tobillos con el cuerpo erguido, los hombros ligeramente forzados hacia atras y la mirada baja. Las manos apoyadas sobre tus muslos y las palmas hacia arriba. Así te encuentras esperando que te guíe por nuevos caminos anteriormente jamas recorridos por ti.

Sobre la cama y de forma ordenada has colocado diversos objetos. Me acerco a tu lado y acaricio tu cabeza con suavidad. Observo tus hermosos pechos, turgentes y generosos, veo tu juventud reflejada en ellos. 

Cojo el primero de los objetos. Es un collar negro del que cuelga una brillante cadena. Te lo coloco con suavidad apartando tu cabello. Una vez colocado estiro de él y hago que te pongas a caminar por la habitación a cuatro patas. Gateas detrás de mí. Si yo paro, tú paras, si yo ando tu gateas. Te gusta que use contigo palabras obscenas, me pides que te llame perra.  Ahora ya lo eres, caminas como una perra y lames mis pies como una perra en celo.

Siento tu lengua jugar con los dedos, el calor de tu boca hace que mi polla comience a ponerse dura. Tiro de la cadena y coloco tu boca a la altura adecuada para que comiences a adorarla como tú sólo sabes hacer. Te recreas en ello, disfrutas de cada rincón deseosa de probar mi fuente de placer. Aún no es el momento.

Te pongo de pie. Estás mojada. Quito la cadena y quedas totalmente desnuda salvo el collar negro que contrasta con tu bonita piel blanca. Con uno de los pañuelos que has colocado en la cama vendo tus ojos y noto como tu excitación aumenta. También ato tus muñecas en la espalda con otro de los pañuelos. Observo que has dejado desperguidas por la cama unas cuantas pinzas, imagino que quieres que haga con ellas...

Coloco la primera en el pezón derecho, la segunda en el izquierdo y una tercera en la lengua. A los pocos segundos un hilillo de tu fina saliva comienza a caerte sobre las tetas, veo como sigue bajando hasta llegar a tu depilado sexo, allí muere mezclándose con tu abundantes flujos que sin ningún tipo de control inundan tu entrepierna. Es el momento de colocarte en una posición en la que puedas disfrutar mucho más. Tumbada sobre la cama, atada en cruz al cabecero de la misma y con las piernas abiertas en su totalidad. Tu sexo absorbe con lujuria el vibrador casero que entre risas me enseñaste el día anterior. Tus gemidos han aumentado a cada minuto, ya no sientes dolor, sólo placer. Un placer aumentado por todas las nuevas sensaciones que te transporta a un éxtasis que jamas habías ni si quiera imaginado. 

Es el momento de probar lo que estás deseando desde el principio. Quito los "juguetes" que como objetos mágicos han hecho manar de ti sabrosos jugos. Te colocas arrodillada encima de la cama y apoyas tu mejilla en la sábana, te voy a quitar el nudo del pañuelo que inmoviliza tus muñecas pero me pides que te lo haga así.

Te penetro una y otra vez, entro y salgo ritmicamente, aumento el ritmo, lo bajo, paro, comienzo otra vez, suave, fuerte. Sujeto con seguridad tus caderas, con la palma de la mano acaricio tus nalgas y suelto un pequeño azote, quieres más, y te doy más. Creo que he perido la cuenta de tus orgasmos, llevas teniéndolos desde el comienzo de la sesión. Finalmente recibes mi caliente leche, y tu lengua no deja de saborearla mientras tus ojos se clavan en los míos fundiéndonos con el fuego que emana de nuestros cuerpos.

YO DESNUDO

YO DESNUDO

Busqué la cámara perdida entre los papeles de la mesa, me giré y volví a la cama, totalmente desnudo fotografié todo mi cuerpo, el culo, las manos, los pezones, la polla, los pies, los muslos, el cuello, la cadera, la espalda...fotos cercanas, desde el punto de vista que tendrías al rozarme con tus labios... Hice fotos y más fotos, decenas de fotos... Apagué la camara y la dejé en la mesilla, chupe mis dedos y acaricié mis pezones, volví a chuparlos y baje hasta los huevos. El calor me invadió y cerré los ojos....no eran mis manos las que me recorrían ni mi saliva la que se deslizaba por mi piel, eras tú... Y me corrí, poco a poco, disfrutando de cada movimiento rítmico, sintiendo el placer de cada segundo, comprobando como el tamaño y la dureza cada vez era mayor, cuando parecía que todo terminaba aumentaba la velocidad y volvía a explotar dentro de mí. La tensión de mi cuerpo era tal que me dolían los brazos y las piernas. Gemí, jadeé pensando en tu boca, en tus ojos, en tus curvas, en tu voz... hasta que caí exhausto, sudado, estenuado y féliz.

 

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Foto de una parte de mi culo, tumbado en la cama.

 

G y yo

Una vez descartado el ofrecimiento de M para ir a tontear con cuarentonas y viendo que me encontraba algo mejor decidí llamar a G.

G es una chica colombiana, la conocí una noche por los bares de siempre, iba con otra amiga de su país, a M no le gusto nada su amiga y eso que es muy aficionado a las chicas latinas, pero a mi me encantó G y a él también pero entre bomberos nunca nos pisamos la manguera y yo me había pedido a G.

Pensé que no se acordaría de mí, hacía tiempo que no hablaba con ella ni la veía. Pero por lo visto se alegro enormemente, me dijo que estaría encantada de volver a verme y bla, bla, bla...

Apareció espectacular, pantalon vaquero y top (top?) ajustado con la espalda al aire. Tiene un cuerpo pequeñito, proporcionado y un hermoso culo que puedo abarcar con mis manos. Me gusta como brilla su morena piel cuando empieza a sudar o cuando la mojo con la saliva, me gusta el color a chocolate de sus pezones, se rió cuando se lo dije. Tomamos algo y enseguida decidimos ir a su piso. Pensaba que las chicas se cortaban más cuando saben que en la habitación de al lado duerme su prima, pero por lo visto ayer, a G no le importa nada expresarse con entusiasmo. Desinhibida que es la chica.

Lo que no me pareció bien fue encontrarme a la prima saliendo del baño cuando yo iba a entrar, no me hubiera importado pero yo iba totalmente desnudo. Menos mal que no encedí la luz del pasillo aunque ahora que lo pienso hubiera sido mas interesante y morboso con luz. Se limitó a decirme un lacónico "hola" y a caminar a paso ligero hacia su habitación. Me pareció algo incómodo verla por la mañana así que decidí abandonar a G antes del amanecer, además no me gusta llegar tan tarde a casa, me gusta levantarme a un horario mas o menos normal.

Hoy he recibido un sms de G. Me encanta hacerla feliz con tan poca cosa...

 

Para las que...

Para las que...

Para las que lloran cuando rien,

para las que saben ver la belleza de un pie,

para las que tienen tiritas en el corazón,

para las que ven arte y no pornografría,

para las que vuelan con los sueños,

para las que hablan solas en el baño,

para las que les gusta el color verde,

para las que llevaron, llevan o llevaran coleta,

para las que aman besar,

para las que quieren conocer más a MAS,

para las que viven tan lejos pero tan cerca,

para las que me entienden,

para las niñas que prefieren un atardecer,

para las que tienen esperanza,

para las guapas,

para las feas,

para las que ven llover desde su ventana,

para las que se emocionan con una canción,

para las que se asombran con una flor,

para las que hacen fotografías,

para las que se hacen fotografías,

para las que se disfrazan sin motivo,

para las que compran en zara,

para las que tienen complejos, traumas y dudas,

para las que miran a la luna para tener compañía,

para las que gimen alto cuando se masturban,

para las santas perversas,

para las que tienen braguitas negras,

para vosotras

para ti

OS AMO con locura, pasión, ternura, afecto, cariño, consideracion, devocion, predileccion, adoracion, interés, lujuria, inclinacion, lascivia, voluntad, benevolencia, cordialidad, simpatía, entusiasmo, arrebato, fervor, admiracion, extasis y con sexualidad...

 

 

...MUY PRONTO...MUCHO MAS...

Hoy, debido a mi trabajo, he visitado una tienda de animales. Siempre entro antento a todo lo que me rodea cuando entro en uno de estos sitios. Es debido a que una vez casí acabé siendo el almuerzo de un inmenso perro de raza inclasificable, yo solo sé diferenciar entre perros grandes o perros pequeños, creo que es algo genético, me pasa lo mismo con los coches, nunca recuerdo las marcas, ni los modelos, ni nada de eso.

En estos sitios huele fatal, siempre hay una dependienta de entre 30 y 40 años, rodeada de gigantescos sacos de comida, también tiene correas, huesos de plástico y un sinfin de objetos que no consigo descifrar su utilidad. Hoy me he fijado especialmente en el escaparate y sólo conseguía ver "juguetes" de placer. Veía formas excitantes y provocativas, imaginaba juegos inverosímiles y pensaba que aquello en realidad no era una tienda de animales, sino una tienda de perversión perfectamente camuflada y escondida.